Historias de JPODidier Trebucq está en GuyanaDidier Trebucq es un antiguo Jóven Profesional francés en funciones en la Oficina de campo del PNUD en India donde estába encargado de los temas referentes a la Prevención de Crisis, socorro humanitario y recuperación (2002-2005). Ahora es el Representante Residente adjunto en Guayana.
Datos personales: Soy francés y crecí en el sur de Francia, cerca de la frontera con España. Mi esposa, Maria-Janneth, y yo tenemos dos varones: Elouan tiene tres años y Matteo tiene cinco y medio. En casa hablamos francés, español (mi esposa es colombiana) e inglés. De alguna manera logramos integrar los tres idiomas en nuestra vida cotidiana.
Mi historia: Comencé mi carrera en el sector privado en Francia. Mi vida cambió cuando fui de mochilero a Asia entre 1995 y 1997. Era la primera vez que estaba expuesto a las complejidades del mundo. Las cosas que vi y las personas que conocí tuvieron un profundo efecto en mí y me ayudaron a desarrollar un fuerte deseo de cambiar las cosas para mejor. Terminé saliendo del sector empresarial y me presenté como voluntario a Médecins Sans Frontières en Kirguistán. Fue mi primera experiencia sobre el terreno. Después fui a Colombia como jefe de delegación de la Cruz Roja francesa. Fue un trabajo muy intenso. Me encanta América Latina, y además allí encontré a mi esposa. Después fuimos a Ecuador, donde nació Matteo en 2002. Luego fuimos a India donde trabajé, como joven profesional, en las políticas y los programas de la prevención de las crisis y la recuperación durante tres años. Más tarde, en calidad de jefe de equipo, trabajé en las operaciones de ayuda y recuperación post-Tsunami. El trabajo fue absolutamente fascinante y me dio la oportunidad de aprender mucho sobre el PNUD. Mientras tanto, se me eligió para los programas LEAD. India ocupa un lugar especial también porque allí nació Elouan. Hace ya unos meses que estamos en Georgetown y tengo muchas ganas de trabajar aquí.
Mi logro más importante: No puedo decir que ya haya tenido el logro más importante de mi carrera, porque siempre se puede mejorar, pero estoy orgulloso del trabajo que hicimos después del Tsunami. Establecimos una oficina totalmente nueva con un nuevo equipo y un nuevo programa, todo empezando de la nada, en el sur de India. Pudimos obtener resultados rápidamente y trabajar con un grupo de personas realmente muy profesionales. Desde el punto de vista personal, un logro importante es tener a mi familia, mi encantadora esposa y mis dos hijos, en las diferentes partes del mundo a las que he tenido que ir. Aprendí que alcanzar el equilibrio entre la vida profesional y la privada es un desafío y un logro a la vez.
Último libro que leí: Me encanta el cine, aunque en Georgetown no hay muchas oportunidades de ir al cine, así que aquí leo mucho. Una de mis autoras favoritas es la belga Amelie Nothomb. Su libro "Ni d'Eve ni d'Adam" es muy bueno (lamento que todavía no haya sido traducido ni al inglés ni al español). También se le conoce por la novela que publicó en 1999 "Estupor y temblores." Me gustan sus libros porque escribe sobre las diferencias culturales y las elecciones que hacemos en la vida que, eventualmente, nos definen.
Detrás del traje: Snowboard, esquí, buceo y surf. Me hice adepto a estos deportes porque vivíamos en el sur de Francia, muy cerca del océano y de la montaña. Después vivimos en India y ahora en Guyana, así que no he tenido ocasión de practicar deportes de invierno desde hace tiempo, pero hace poco obtuve la licencia de buceo y espero practicar en El Caribe.
Mi recuerdo más entrañable: El nacimiento de mi primer hijo en Quito, Ecuador. Cuando lo vi por primera vez me di cuenta que ya nada sería como antes, y que ahora era un padre. Nació cerca de los volcanes y eso es poco usual y muy especial.
Indulgencia: Hay unas cuantas: el chocolate amargo, los viajes y el conocer personas. Todo me gusta, quizá demasiado. Me encanta el chocolate amargo suizo o belga, me encanta viajar porque quiere decir que voy a descubrir lugares y culturas nuevos, y me encanta conocer personas que me sorprenderán y que me enseñarán cosas nuevas y maravillosas.
Con quién me gustaría cenar Eso es fácil. Me gustaría cenar con mis amigos, a los que no veo a menudo porque vivo lejos de ellos.
Inspiración: Mi abuelo paterno. Tenía 95 años cuando murió, y yo 33. Me fascinaba por su amor por la vida. Vivió dos guerras mundiales, fue prisionero de guerra, y fue la persona más simple y humilde que he conocido jamás. Teníamos una relación muy especial, teníamos muchas cosas en común, y su determinación y sinceridad me inspiraron siempre. Mis hijos no ven a sus abuelos a menudo, así que tratamos de visitarlos lo más que podemos. Es en esas relaciones de familia que podemos encontrar nuestras raíces. Por otra parte aprendí que recordar porqué entré al PNUD me da equilibrio y un objetivo. La razón por la que se entra en el PNUD tiene que ser la fuerza detrás de la persona, y es ése el mejor modo de crecer con la organización. Es la motivación que nos mantiene fuertes y nos permite crear nuestro propio legado.
Porqué vale la pena: El PNUD me ha fascinado desde el día que comencé a trabajar aquí. Me gusta el mandato y la perspectiva amplia me ha hecho progresar mucho. Con el PNUD sé que tenemos una posibilidad de marcar una diferencia en el mundo.
"Aprendí que alcanzar el equilibrio entre la vida profesional y la privada es un desafío y un logro a la vez."
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