Historias de JPO


Un sueño de muchos años: marcar la diferencia

Gert Danielsen es un joven profesional noruego en funciones en el Centro de servicios del PNUD en Johannesburgo donde está encargado de los temas referentes a la Eficacia de la ayuda al desarrollo..

 

¿Un sueño de toda la vida?

¡Recuerdos desde Johannesburgo!

Puesto que mi llegada al Centro Regional de Servicios del PNUD tuvo lugar en noviembre de 2006, me encuentro ahora bien instalado, disfrutando de un país fascinante y aprovechando lo mejor que puedo esta maravillosa oportunidad. Ya en 1996, al terminar de cursar mis estudios secundarios, deseaba trabajar para Naciones Unidas, dado que esta organización simboliza par mí la unión de los pueblos y ciudadanos, cosa en la que siempre he creído. Pese a los numerosos retos y la necesidad de mejoras que enfrenta la ONU, sigo convencido de lo apropiadas que son para la humanidad las soluciones de carácter global mediante el multilateralismo; además, ahora tengo la oportunidad de averiguar si la Organización satisface realmente mis expectativas de 1996.

 

Cargo escindido y miembro de un equipo mundial

Miembro de la plantilla del PNUD con unas funciones escindidas, desempeño el cargo de Especialista de programas en el área de la Eficacia de la ayuda al desarrollo con un supervisor en Nueva York (Grupo de desarrollo de la capacidad, CDG) en el seno de la Dirección de Políticas de Desarrollo (BDP) y otro, aquí, en el Centro Regional de Servicios (RSC). Por lo tanto, mi ámbito laboral es la Eficacia de la ayuda al desarrollo y mis actividades consisten principalmente en proporcionar a las oficinas de campo del África Oriental y Meridional - así como a los gobiernos con los que ellas colaboran - asesoramiento e información acerca de la implementación de la Declaración de París sobre la ya citada eficacia de la ayuda al desarrollo. Concretamente, esto se traduce en la recepción y envío de estudios de casos, el intercambio de mejores prácticas y experiencias adquiridas en el área, y el establecimiento de una red de contactos con los patrocinadores, las organizaciones cívicas y los socios nacionales a fin de aumentar la eficacia de la ayuda al desarrollo en los países, incluso en los que no han firmado la dicha Declaración de París. Con lo cual formo parte de un proyecto del BDP/CDG, que comprende personal ubicado en Dakar, Ghana y Nueva York, además de yo mismo. También tenemos coordinadores en Nicaragua, Bangkok, el Líbano y en Europa Oriental - lo que de verdad constituye un equipo mundial.

 

Lo mejor de dos universos

La conexión a escala mundial - por formar parte de la familia de la ONU - es verdaderamente excitante, tanto por el hecho de poder intercambiar experiencias e información como por el de participar de un ideal más bello e importante con el fin de lograr un mundo mejor. Dado que mi cargo está escindido (dedico el 50% de mis funciones a la sede y el otro 50% al RSC), mi trabajo resulta muy gratificante - aunque a veces también bastante complicado - al gozar de lo mejor de dos mundos: a saber, por una parte, las discusiones sobre políticas y el trabajo de apoyo que se llevan a cabo en la sede y, por otra, como resultado de la colaboración con los gobiernos, se realizan aportaciones a nivel de la oficina de campo. Dicho lo cual, el posible conflicto debido a mensajes contradictorios por parte de ambos supervisores nunca constituyó un problema; además, hasta hoy día, he disfrutado de mucha libertad en mi trabajo. Por otro lado, conforme va pasando el tiempo y mis conocimientos acerca de mi área de actividades siguen mejorando, también espero tener más oportunidades de viajar a las oficinas de campo a fin de prestarles ayuda en sus tareas in situ; de hecho, la mayor parte de mi trabajo no consiste en la ejecución de proyectos, sino en el asesoramiento sobre políticas y el apoyo técnico para dicha ejecución sobre el terreno.

 

¿Se puede marcar la diferencia?

En el contexto de una maquinaria inmensa como la de la ONU, y especialmente por el hecho de que no participo en la ejecución de proyectos en las oficinas de campo, a veces me pregunto si mi trabajo marca realmente la diferencia. Tal vez este tema sea recurrente en numerosas mentes de JPO y pienso que constituye el motivo por el que muchos jóvenes prefieren trabajar en una ONG o una organización con una base más local. A pesar de que comprendo tal frustración, todos podríamos reflexionar sobre el modo en que nuestra función en un sistema de mayores proporciones posibilite la realización de un efecto significante. Si podemos brindar asistencia a los gobiernos para que se vuelvan complementarios en materia de aprendizaje y así poner en práctica políticas que aumenten su ayuda dentro del presupuesto establecido; o si ampliamos la apropiación de programas por parte de los gobiernos y, por consiguiente, apoyamos al mismo tiempo las prioridades nacionales, entonces sí que marcamos la diferencia. También, a menudo, los cambios resultan más sostenibles siendo los gobiernos mismos - con la ayuda de la ONU en el marco del desarrollo de la capacidad - los que crean y consolidan las políticas y los instrumentos afines. Bien entendido que me siento humilde en torno a mi propia contribución concreta, creo sinceramente que ésta tendrá un impacto.

 

Pasado y presente se dan la mano

La verdad es que no beneficiaba de ninguna experiencia en cuanto a temas de eficacia de la ayuda antes de ser nombrado; hasta tuve que "empollarme" la Declaración de París entera con vistas a la entrevista de reclutamiento. Puesto que había adquirido mayor experiencia en el área de la consolidación de la paz y gestión de los conflictos, dudaba de mi capacidad efectiva para desempeñar el cargo. No obstante, mi supervisor me seleccionó por mis aptitudes en materia de creación de redes de contactos, mi capacidad para aprender, mi experiencia organizativa, mis conocimientos lingüísticos así como por mis estudios y práctica generales de perfil internacional. Todo esto resultó muy útil: establecí una amplia red de contactos en relación con nuestro proyecto, usé mi dominio de idiomas en un entorno multilingüe (incluso para el apoyo prestado a América Latina y el Caribe) e identifiqué los campos en los que puedo contribuir en términos de organización, logística e intercambio de información. A lo largo del camino, también he adquirido los conocimientos necesarios acerca de la eficacia de la ayuda. De hecho, esto confirmó mi convicción de que el saber temático es a menudo menos importante que la experiencia práctica y las habilidades interpersonales. Al mismo tiempo, mi licenciatura en relaciones internacionales me fue muy útil como base gracias a la cual me resulta más fácil entender la dinámica socioeconómica y política de nuestro mundo y sistema.

 

Voluntariado y equilibrio vida profesional-vida privada

Además de llevar a cabo mis tareas, también tomé iniciativas en otras áreas. Así, fui uno de los voluntarios que organizaron las elecciones de los escrutadores para nuestra Asociación del personal. Asimismo, me presento para un puesto en los comicios con el fin de elegir el Comité del personal. Por otra parte, estoy organizando cursos de idiomas dirigidos a todos los funcionarios regionales de la ONU ubicados en Johannesburgo, mediante un acuerdo con una academia de lenguas; de tal forma que cada uno pueda disfrutar mejorando sus conocimientos de francés, portugués y español. Una lástima que sólo tres de nosotros hayan solicitado el árabe, ya que se debe llegar a un mínimo de participantes en cada clase a fin de garantizar su viabilidad. Al sentir un inmenso interés por la gestión de conflictos, he profundizado en el tema tomando parte en un grupo de trabajo sobre el desarrollo de conflictos difíciles, además de apuntarme como voluntario en el equipo sobre cuestiones de género. Por añadidura, soy muy consciente de la necesidad de realizar un buen equilibrio entre el trabajo y la vida privada, poniendo así en práctica los principios teóricos del desarrollo humano. Por cierto, no va en interés de nadie que la plantilla de la ONU trabaje 12 horas al día y sufra de agotamiento...

 

¿"Peligrosa Sudáfrica"?

Por supuesto, una parte de ese equilibrio radica en la posibilidad de gozar del país. Sudáfrica, con sus marcados contrastes, es un lugar fascinante en el que vivir, y fue una maravilla el regresar al país después de haber residido y trabajado en una de sus zonas rurales hace unos años. La seguridad en Johannesburgo es una cuestión importante pero no me causó ningún problema por el momento; incluso he usado los taxis colectivos "combi" de cuyo peligro toda la gente nos advierte. Lo que me entristece es la paranoia y la cultura del temor que se crean a menudo. De hecho, muchas personas te recomiendan que te apartes de los peligros de los taxis y demás cosas por el estilo, pero lo probable es que ellas nunca hayan usado ese tipo de transporte. Con lo cual, aunque prudentes, no hay que volverse paranoicos. He vivido en Bogotá, Guatemala, Brasilia, Buenos Aires y Johannesburgo; sin embargo, el único lugar donde fui agredido resultó ser en mi propio barrio de la "segura" ciudad de Oslo...

 

¿Desafíos? ¿Ninguno?

Como lo confesé a varios amigos y colegas, me hallo todavía en una fase de luna de miel, y eso más de seis meses tras el inicio de mi misión. Aunque siento contrariedades debido a la incompetencia, la verdad es que estoy muy contento con mi puesto y centro de trabajo así como con las tareas que debo cumplir. También pedí permiso para asumir mayores responsabilidades, por ejemplo en el marco de la gestión de ciertas partes de nuestros proyectos y en lo que se refiere al seguimiento de las finanzas y los resultados; y, efectivamente, se me otorga más responsabilidad a medida que vamos avanzando con el proyecto. Por otra parte, estoy convencido de que poder beneficiarse de un supervisor competente, de confianza y con don de gentes constituye la clave del éxito para el Programa de JPO y, hoy por hoy, este aspecto es esencial en cuanto a mi satisfacción profesional. Con la reforma de la ONU, la progresión hacia los Objetivos de desarrollo del Milenio (ODM) y el incremento de las promesas de contribuciones para la ayuda, todos ellos anunciados, resulta muy excitante trabajar para la ONU actualmente; por lo cual, espero sinceramente poder seguir este camino por muchos años, mientras me sienta apasionado, feliz y motivado. La satisfacción personal es un elemento esencial para mí y haré todo lo posible para mantenerme fiel a este principio tan importante.

 

Por fin, a la atención de todos los colegas JPO:

Aprovechad al máximo. ¡Nuestra actitud y esfuerzos personales son la clave para nuestro empoderamiento y satisfacción!

 

 

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