Historias de JPO
Marta Ruedas: De México a Beirut, la trayectoria de una antigua JPO
Marta Ruedas es una antigua JPO española del PNUD en México (1988-1990). Actualmente desempeña el cargo de Coordinadora Especial Adjunta para Líbano, Coordinadora Residente y Representante Residente en PNUD Líbano.
Publicada en el buletín del PNUD, septiembre 2007.
Datos personales: Nací en Madrid, España. Desciendo de una familia de la ONU, así que nos mudamos mucho y nunca viví en el mismo lugar más de cinco años. Tengo dos hermanos que son profesores, y una hermana que trabaja para el Programa de Alimentación Mundial. Yo todavía no tengo familia propia lo que, en cierto modo, ¡me hace la funcionaria ideal de la ONU!
Puesto actual: Coordinadora Especial Adjunta para Líbano, Coordinadora Residente y Representante Residente, PNUD Líbano
Puesto anterior: Directora Adjunta, Dirección Regional para Europa y la Comunidad de Estados Independientes en Nueva York
Mi historia: Fui a Cornell y a Columbia y estudié relaciones internacionales. Cuando terminé la universidad trabajé en una compañía privada en San Diego, lo que me hizo sentir como una vendedora con pretensiones. Por ese entonces España comenzó a patrocinar, por primera vez, a los jóvenes profesionales, así que me presenté. Entonces era mucho más fácil, había sólo cinco candidatos para seis puestos...
Mi primer destino fue México, que me encantó. Compré un cochecito viejo y viajaba todos los fines de semana ya que había una cantidad ilimitada de lugares para visitar, todos con cosas diferentes para ver. Después de México fui a Mongolia, donde estaba el primer Representante Residente que no fuese ruso después de las primeras elecciones celebradas en el país. Entre 1992 y 2003, trabajé en oficinas de país en Georgia, Kirguistán, Santo Tomé y Príncipe, Bolivia y Bulgaria; todos estos lugares son especiales para mi por mérito propio, todos tienen personas maravillosas e historias interesantes.
Ahora hace 19 años que trabajo en el PNUD, y la ONU es parte de mí. Mi próximo destino - Líbano - me dará también una oportunidad de estudiar los aspectos políticos del trabajo de la ONU, así que estoy ansiosa por llegar allí.
La cosa más difícil que he tenido que hacer: Es difícil decir, pero supongo que fue el trabajo para esa compañía en San Diego que era difícil, principalmente porque, en realidad, no me gustaba.
Mi logro más importante: Creo que es mejor esperar hasta la jubilación antes de contestar a esta pregunta, e incluso entonces, nunca se sabe qué puede acontecer después de la jubilación.
Libro favorito: Me gustan todos los libros, pero especialmente los que no son de ficción, de historia, biografía y ciencia-ficción. Todo depende del humor en que me encuentre.
Detrás del traje: Corro porque se puede hacer en todas partes y no es necesario tener un equipo especial, pero en estos momentos tengo una tendinitis por correr en las montañas cuando visité a mis padres en España hace unas semanas. Hago ejercicio porque me permite comer lo que quiero. Supongo que mi cocina favorita es la española, porque es la "mía" y por lo tanto es la que como en general, pero también me gustan otras cocinas incluyendo la libanesa, así que es ése otro aspecto de mi nuevo puesto que me atrae. Me gusta comer y soy una cocinera bastante buena.
Mi recuerdo más entrañable: Hay un pequeño pueblo de pescadores, llamado San Ciprián, en el norte de España adonde íbamos todos los veranos. Era un pueblo pequeñito y todos se conocían. Cuando era niña había muchas cosas interesantes que hacer allí, aunque cuando pienso ahora en ese pueblo, en realidad no había mucho para hacer.
Indulgencia: Tengo muchas: los libros, el arte, la fotografía, todos son indulgencias. Hago fotografías de los lugares a los que voy y tengo una colección de dibujos y pinturas de artistas locales.
Inspiración: He trabajado con muchos grandes Representantes Residentes, y con algunos que no eran tan grandes. Se puede aprender muchas cosas valiosas de ambos. Los primeros te enseñan a hacer cosas, los segundos te enseñan lo que no hay que hacer.
Lo más importante es hacer lo que uno sienta que es correcto. Por ejemplo, mi hermana trabaja para el Programa de Alimentación Mundial porque, para ella, trabajar directamente con las personas en sus países le reconforta más que trabajar en el ámbito de las políticas. Hay para todos los gustos, y hay gente para todo.
Porqué vale la pena: El trabajo con el PNUD ha sido una experiencia gratificante, especialmente por el impacto que se tiene sobre las personas. Eso es importante para mí.

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