Historias de JPOMette Strandlod contesta nuestras preguntasMette Strandlod es una antigua JPO del FNUAP destinada en Nueva York y Malaui (1997-2000). Actualmente desempeña el cargo de asociada de información en la Oficina Nórdica del FNUAP.
¿Cuáles son tu origen y formación? Soy danesa de nacimiento y me crié en las afueras de Copenhague. Ya a lo largo de mis estudios de desarrollo internacional en la Universidad de Roskilde sentí cada vez mayor interés por la investigación sobre la población.
¿Puedes hacernos algún comentario sobre tu misión de JPO? He desempeñado mis funciones de Joven Profesional en Prácticas con el FNUAP de 1997 a 2000 en la Subdivisión de Salud Genésica, en la sede del organismo en Nueva York. Sin embargo, pasé el tercer y último año en Malawi trabajando en áreas como el VIH/SIDA, información, educación, comunicación y salud reproductiva de los adolescentes. La suma de las actividades en la sede y sobre el terreno resultó muy valiosa: en Nueva York, participé en el análisis de las tendencias globales en torno a la ejecución del programa de salud sexual y reproductiva, mientras que en Malawi pude usar esa información en la práctica. De hecho, tomé parte personalmente en la implementación.
¿Y tu trayectoria profesional post-JPO? Al terminar la misión de Joven Profesional, regresé a Dinamarca y desempeñé un cargo en el Ayuntamiento de Copenhague; primero como asesora en cuestiones de salud pública con especial énfasis en la gente joven, luego como jefa de sección para la planificación estratégica en materia de salud pública. Fue entonces cuando surgió la oportunidad de irme con mi familia a Sri Lanka, puesto que mi marido tenía que trasladarse a ese país por motivos profesionales. Con lo cual, hemos vivido allá casi dos años, periodo en el que realicé tareas de asesoramiento a tiempo parcial para el FNUAP - aunque dediqué la mayor parte del tiempo a visitar y disfrutar del país en compañía de mis familiares. Desde mayo de 2007, estoy de vuelta en Copenhague ejerciendo de encargada asociada de información en la Oficina Nórdica del FNUAP. Esta oficina sirve de enlace entre los países patrocinadores nórdicos y la sede del organismo, de modo que asegura el contacto con los gobiernos, ministerios, políticos, oenegés, medios de comunicación y demás socios clave del ámbito público.
¿Qué recuerdos te traen a la mente tus años de JPO? Se me hace difícil reducirlos a unas cuantas palabras. Dicho lo cual, cuando pienso en el periodo pasado en Nueva York con mi marido, las palabras siguientes surgen en mi mente: "la estancia de nuestra vida". Supongo que esto lo expresa todo y vale tanto desde el punto de vista profesional como privado. Otra palabra que relaciono con mis funciones de JPO es "sentido": el trabajo que estoy llevando a cabo tiene un sentido muy profundo para mí; consiste en más que un cargo, igual que el FNUAP representa más que un lugar de trabajo.
¿Recuerdas tu "momento predilecto" siendo una JPO? ¡Bueno, otra pregunta bastante complicada! Con todo, me vienen a la cabeza dos casos que ilustran perfectamente situaciones muy distintas - aunque igualmente notables - en las que pueden encontrarse los Jóvenes Profesionales. Durante mi periodo neoyorquino, se había planeado para una fecha determinada una reunión con el Director Ejecutivo del FNUAP y una persona importante externa a las Naciones Unidas. Estando mi jefe ausente y siendo yo la única presente en el lugar aquel día, acabé yo misma participando en el mitin, que además resultó ser una experiencia apasionante. El suceso me demostró que la ONU no es siempre tan jerárquica y burocrática como se pretende y que, a veces, te obliga a asumir responsabilidades inesperadas. De carácter completamente diferente es otra situación memorable que se presentó durante mi estancia en África: me hallaba en una aldea, sentada y participando en una sesión de capacitación para gente joven. Me encantaba esa faceta de mi actividad. Pues, aunque estaba allí como representante de las Naciones Unidas - por tanto de los patrocinadores -, formaba parte integrante del grupo, y eso de modo totalmente informal. Me hacía mucha ilusión tratar los problemas con las personas que los afrontaban directamente. La combinación de esos dos tipos de experiencia - el mecanismo global y las observaciones generales que reuní en Nueva York emparejadas con el trabajo práctico que llevé a cabo en Malawi - dio origen al inmenso valor que cobró mi tiempo como JPO.
¿De qué manera tu nombramiento de JPO ha moldeado tu carrera? No hay duda de que no me encontraría en las circunstancias actuales si no fuera por mi experiencia de Joven Profesional en el FNUAP. Cuando trabajé fuera del sistema de la ONU, tras mi periodo como JPO, sentí un deseo cada vez más intenso de regresar a la organización; me di cuenta entonces de todo lo que Naciones Unidas significaba para mí, no sólo desde el punto de vista del lugar de trabajo sino también de la "misión". De hecho, había descubierto dónde se situaban mi interés y pasión más profundos. Creo que una vez dentro de la ONU, la tienes metida en el cuerpo - y ahí se queda para siempre. Con lo cual, muy pronto, mi prioridad número uno consistió en volver al FNUAP. Me considero muy afortunada haberlo logrado y este hecho me colma de alegría.
¿Qué consejos darías a los futuros JPO? Es de importancia primordial realizar un gran esfuerzo a fin de establecer buenas relaciones con las personas de su entorno - sea los colegas, sea los socios. Hay que encontrarse con ellos sonriendo, interesándose por su vida y sin ideas preconcebidas. Supongo que ahí es donde interviene el término en boga "sensibilidad cultural"; pero sí, es el más apropiado: porque puedes aprender tanto de los chóferes de las oficinas de campo como de los representantes en el país.
¿De dónde sacas tu motivación para trabajar en el ámbito del desarrollo? He optado por cursar estudios de desarrollo internacional a raíz de mi deseo de observar el mundo y darme un medio de trabajo que marque la diferencia. Ahora bien, echando una mirada retrospectiva a mi carrera, caigo en la cuenta del papel decisivo que ha jugado el azar: por ejemplo, siendo estudiante, trabajé a tiempo parcial en el Ministerio Danés de Asuntos Exteriores y dio la casualidad de que me destinaron a la sección que colaboraba con el FNUAP. Se trataba de un momento crucial para el organismo, a saber el periodo que precedió a la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, en 1994, en la que tuvo lugar un cambio de paradigma en torno al mandato del FNUAP. Resulté tan intrigada que orienté el resto de mis estudios y carrera hacia ese campo. Si no hubiera sido por la gente excepcional con quien operé en el ministerio - entre otros un antiguo JPO del organismo -, todos ellos entregados en cuerpo y alma a esos temas, tal vez me habría concentrado en algo totalmente distinto. Sea como fuere, me siento muy feliz por haber hecho mío su compromiso.
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