JPO StoriesNick Hartmann contesta nuestras preguntasNick Hartmann es un antiguo JPO danés del PNUD en Guinea-Bissau y Nueva York (1996-2000). Actualmente desempeña el cargo de Representante Residente Adjunto en Líbano.
Estado civil
¿Cuál es tu país de origen? Dinamarca.
¿Qué tipo de formación has recibido? Soy hijo de alemanes y daneses, y me crié en Japón, país en el que asistí a una escuela canadiense aunque tenga un acento americano. Luego, obtuve mis títulos universitarios en economía en el Reino Unido antes de abrirme camino realizando unas prácticas en la Comisión Europea, en Bruselas. Tras una experiencia laboral en la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, también en Bruselas, me incorporé al PNUD como JPO en 1996. Actualmente, estoy viviendo en el Líbano donde fui nombrado en calidad de Representante Residente Adjunto.
La misión de JPO¿Dónde y cuándo desempeñaste tu cargo de JPO? En 1996-1997 en Guinea-Bissau, y de 1998 a 2000 en Nueva York.
¿Cuáles fueron tus funciones de JPO? Comencé como Economista auxiliar en Guinea-Bissau, luego fui trasladado a Nueva York en calidad de Analista de evaluaciones.
¿Qué palabras al azar te vienen a la mente al pensar en tus años de JPO? Aventura, inspiración y privilegio, pero también "chequeo de la realidad" así como, las más de las veces - dadas las numerosas tareas pendientes -, "cuasi-aneurisma". Ahora bien, le atribuyo a este término un sentido positivo; había llegado a la ONU siendo todavía un poco ingenuo aunque, eso sí, muy deseoso de aprender ya que había presentado una tesis sobre el comercio y la ayuda internacionales. Desde entonces, me volví más consciente de las limitaciones inherentes al sistema de desarrollo y, por consiguiente, también soy más pragmático y realista. Respecto a lista de palabras, hasta ahora - afortunadamente - no tengo que añadirle "malaria" y "dengue".
¿Recuerdas tu "mejor momento" de JPO? Sin duda, el instante en que el oficial de seguridad designado de las Naciones Unidas confirmó la llegada al puerto del destructor francés encargado de evacuar, aquella misma noche, al personal de la ONU - del que yo formaba parte - hacia Dakar, en Senegal. De hecho, habíamos pasado más de una semana en el Casino de Bissau donde nos habíamos reunido después de que hubiera estallado la guerra en junio de 2007.
Trayectoria Profesional Post-JPO¿Cómo ha evolucionado tu carrera en el seno del PNUD hasta el día de hoy? Tras mi nombramiento en la Oficina de Evaluación de Nueva York como Analista, me trasladé a la División de Respuesta de Emergencia, la hoy llamada Dirección de Prevención de Crisis y de Recuperación. Durante ese tiempo he participado en la elaboración de nuevas herramientas de planificación y gestión del PNUD. Este desempeño por tres años del cargo de funcionario de sección para Asia y el Pacífico precedió mi nombramiento de Coordinador de la ONU para la paz y el desarrollo en las Islas Salomón. Pese a ser un pequeño país, las islas me brindaron la mejor combinación posible de experiencias que hubiera podido adquirir, en esa etapa de mi carrera, en materia de programas, operaciones y representación. La verdad es que no hay nada como dirigir su propia oficina, aunque sea chiquita. Más tarde, acepté una comisión de servicio en la Oficina Ejecutiva del Secretario General tras el traslado del Sr. Mark Malloch-Brown (antiguo Administrador del PNUD) a la Secretaría de la ONU en calidad de Jefe de Gabinete (luego Vicesecretario General) del Sr. Kofi Annan. Así, entré en funciones en la oficina de la Sra. Louise Fréchette (ex Vicesecretaria General), con objeto de ocuparme específicamente de tareas referentes a la reforma de la gestión de la ONU, a continuación de la debacle del programa "petróleo por alimentos". Después de dos años desempeñando el cargo, decidí regresar sobre el terreno y fue cuando se me ofreció el puesto de Representante Residente Adjunto en la oficina del PNUD en el Líbano.
¿De qué modo tu misión de JPO ha determinado tu carrera? Un día, el jefe de Recursos Humanos del PNUD nos dijo que deberíamos seguir una curva de aprendizaje en forma de T. A saber, hay que elegir un tema como esfera de actividad principal pero también asegurarse de que uno posee una segunda área de competencia (a ser posible, formando ambas una intersección). Así pues mi experiencia de Joven Profesional en Prácticas me permitió familiarizarme en Guinea-Bissau y Senegal con la acción humanitaria, el trabajo relativo al desarrollo y las actividades en torno a los conflictos; mientras que en Nueva York aprendí mucho sobre planificación y gestión de la empresa así como acerca de cuestiones políticas en materia de desarrollo internacional. Con lo cual, mi curva actual que une conflicto y gestión tiene su origen en mi época de JPO; curva que traté de perfeccionar en las Islas Salomón, luego en la oficina del Secretario General, y ahora en el Líbano.
¿Cuáles son las lecciones clave que has aprendido a lo largo de tu carrera en el PNUD desde el punto de vista de las oportunidades, desarrollo y planificación profesionales? Ante todo, invertir en sí mismo/a. Esto es, elegir puestos y nombramientos en los que deberéis crecer; y tratar de que la organización invierta también en vuestro desarrollo personal y profesional. Tuve la suerte, por una parte, de hacerme JPO y, por otra, de conseguir el diploma del Programa de capacitación de dirigentes en el año 2000; ambos muy buenos ejemplos de un patrocinador y un organismo que invirtieron en personas. De lo que se trata, en estos días "póstumos" de contrato de trabajo vitalicio y en un mundo de gran competitividad, es de formación e inversión en nuestros recursos humanos, empezando por sí mismo/a.
¿Cuál es tu motivación para trabajar en el área del desarrollo? Un amigo mío suele decir que es "una lucha justa". Mientras que la ONU constituye un mundo complejo y muy politizado, y cuyos tres pilares son la paz y la seguridad, el desarrollo, y los derechos humanos, también representa a 192 Estados miembros; por lo cual, es la única entidad a escala mundial en la que cada país tiene derecho a voto. Pese a que este principio complica sumamente la gestión de semejante organización, se trata de un punto de partida de los más nobles; todo lo demás consiste en encontrar un compromiso a fin de llegar a una solución viable, aunque no sea perfecta.
¿Cuál es tu logro profesional más enriquecedor hoy en día? Tuve el privilegio de ser uno de los autores del informe 2006 del Secretario General "Invertir en las Naciones Unidas: en pro del fortalecimiento de la Organización en todo el mundo". Tras meses de negociaciones con los Estados miembros y aportaciones por parte de expertos externos, hemos propuesto a la Asamblea General numerosas reformas de gran alcance en torno a la gestión de la ONU, desde el "Contrato único de la ONU" hasta la presentación de una estructura basada en una cantidad de puestos permanentes para el mantenimiento de la paz. Desde eso, muchas de las sugerencias no se pusieron en marcha ni serán llevadas a cabo pero me alegro de que algunas vean la luz y espero que tengan un impacto positivo sobre la manera en que la ONU administrará sus recursos financieros y humanos. Por otra parte, también me enteré ampliamente de las políticas de los Estados miembros, las de la ONU y del modo de funcionamiento de la planta 38 de la sede; lo cual me proporcionó una comprensión de fondo muy valiosa en cuanto a la forma de operar de la ONU fuera del ámbito del desarrollo, con el que yo ya estaba familiarizado.
¿Qué tipo de consejos darías a los JPO? Poned mucho empeño en el trabajo pero además actuad con estrategia. Tratad de saber no sólo dónde queréis trabajar y en qué ámbito, sino también para quién. No dudéis tampoco en contactar con aquéllos que estiméis que pueden prestaros ayuda. En algunas culturas, se considera de mala educación entrometerse en algo, sin embargo en otras se ve como una toma de iniciativa. La ONU, ella, se mantiene en el intermedio pero creo que, por lo general, si se hace con buenos modales, siempre habrá gente ávida de nuevas impresiones y dispuesta a arriesgar algo con vosotros. Después de todo, como dijo el venerable Dr. Seuss: "Comportaros con naturalidad y decid lo que penséis, porque a los que eso molesta no cuentan y a los que cuentan no les molesta".
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Por cierto.El día en que tiraste cohetes: Todavía estoy a la espera de ese momento; con todo, recuerdo mi sentimiento de orgullo y autoestima el día que crucé la meta del Maratón de Nueva York en 2006 tras seis meses de entrenamiento. Satisfacción y recompensa instantáneas. Así debería resultar el trabajo.
Los libros que has leído últimamente y que más te gustaron: "La Sal" de Mark Kurlansky y "Scents of Eden" de Charles Corn. Mientras que se aprenden las hazañas de Fernando Magallanes y Mahatma Gandhi en las clases de historia del primer ciclo de la enseñanza secundaria, estos relatos reúnen a ambos personajes históricos, así como a muchos más, en el contexto de los monopolios de la sal y del comercio de las especies. A menudo me llama la atención el modo en que se fundaron y desarticularon imperios en función de la forma en que se explotaron y gestionaron las dos bazas estratégicas que fueron . la sal y la pimienta. Empieza uno entonces a usar el salero y el pimentero de su cocina con un respeto renacido y un cierto asombro. Total, que son unas lecturas muy recomendables.
Detrás del hábito: Soy un ávido fotógrafo y submarinista, y huelga decir que me encanta viajar. Actualmente, en el Líbano, estoy asistiendo a clases de árabe y deseando que llegue el día en que no sea yo la única causa de celebrar las reuniones de trabajo en francés o en inglés.
Tu cita favorita: Tengo muchas pero mi preferida es la de la Sra. Golda Meir, antigua Primera ministra israelí: "No seas humilde, no eres tan grande".
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